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Mauro Magnasco Ghirardelli

2 de diciembre, 2025 Autos

Por qué el 911 quedó del color de un arándano

La pregunta me la hacen siempre y la respuesta es más simple de lo que parece.

Cuando encargué la reconstrucción a Theon Design tuve que elegir un color, y esa decisión tomó más tiempo del que cualquiera imagina. Al final elegí el violeta por la razón más obvia: es el color de la fruta que pagó el auto.

Mi fanatismo por los autos empezó cuando vivía con mis abuelos en Valparaíso. Mi nonno y mi tío tenían varios autos clásicos a escala con los que tenía prohibido jugar, y que terminé admirando.

Mi formación como diseñador me enseñó la importancia de la armonía entre el fondo y la forma de un objeto. Los autos son, para mí, el maridaje perfecto entre esas dos variables: un ejemplar poco equilibrado difícilmente pasará a la historia como un gran auto.

Por eso tampoco entiendo la obsesión por los autos con poco kilometraje. Los Porsche fueron creados en primera instancia para correrlos y en segunda para admirarlos.

Escrito por

Mauro Magnasco Ghirardelli

Gerente general, El Torreón Export

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